José Zorrilla

José Zorrilla y Moral fue un dramaturgo y poeta español, una de las figuras más destacadas del romanticismo. Nació en Valladolid el 21 de febrero de 1817. Aunque estudió Derecho en varias universidades, su afición al dibujo y otros menesteres hicieron que su padre, un seguidor acérrimo del absolutismo, lo enviara a su tierra natal para que se dedicara a la agricultura. Zorrilla escapó a Madrid a lomos de una mula robada, iniciando su carrera literaria en medio de una gran precariedad. Un poema improvisado a la memoria de Larra tras su muerte le dio popularidad y le acercó a literatos de su tiempo como Juan Eugenio Hartzenbusch o José de Espronceda. Sustituyó al propio Larra como articulista en el periódico El Español, al tiempo que publicaba diversos poemas y estrenaba varios dramas con bastante éxito. Viajó a Francia en 1845, donde conoció a autores que él admiraba como Víctor Hugo, Théophile Gautier o Alejandro Dumas, regresando un año después a España, con motivo de la muerte de su padre, que se negó a perdonarle por una vida muy alejada de sus ideales. Viajó de nuevo por diversos países huyendo de su esposa y de las deudas contraídas en España, pasando tiempo en Francia, Inglaterra, México y Cuba. Con la subida al poder de Maximiliano I fue nombrado director del Teatro Nacional de México, lo que alivió las penurias económicas que lo habían acompañado en su periplo americano. De vuelta a España volvió a depender de la protección de algunos amigos de la clase pudiente, aunque se fueron acumulando distinciones como ser nombrado Cronista de Valladolid o su coronación como Poeta Laureado en 1889, en Granada.

El genio de Zorrilla como poeta de su tiempo se advierte principalmente en sus leyendas y en su poema épico Granada (1852). Entre sus principales obras dramáticas figuran Don Juan Tenorio (1844), que sigue siendo la obra teatral española más popular, y Traidor, incofeso y mártir (1849). Su autobiografía Recuerdos del tiempo viejo apareció en 1880.

Murió en Madrid en 1893 como consecuencia de una operación efectuada para extraerle un tumor cerebral. Sus restos fueron enterrados en el cementerio de San Justo de Madrid, pero en 1896, cumpliendo la voluntad del poeta, fueron trasladados a Valladolid. En la actualidad se encuentran en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres del cementerio del Carmen.



Sus libros